Las remesas de los inmigrantes se han convertido en una fuente de financiación externa para el desarrollo, al fomentar las inversiones y estimular la demanda de otros bienes y servicios.
PARA LEER EL ARTÍCULO COMPLETO
¿Ya eres suscriptor? Inicia sesión

La victoria socialista en Francia
Obama y los retos de Europa en Afganistán
La lucha por un nuevo Israel 


