La relación comercial entre España y Rusia es pequeña, casi marginal. Las razones son geográficas e históricas: España está volcada en Europa, Latinoamérica, norte de África… Pero también influye un entorno poco amigable. Los empresarios españoles se quejan a menudo de que ni siquiera los rusos se atreven a invertir en su país.
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Políticas de I+D e innovación de la UE frente al desafío de la globalización
Enero-febrero 1999 - Digital
El aliado iraquí o el declive de la tecnología soviética
Pasos de gigante en la defensa europea
La estrecha senda del euro