La comparación entre Níger y Malí muestra la complejidad política de la región, donde las respuestas locales afectan en gran medida a las trayectorias futuras de las crisis.
Cuando la región africana del Sahel, que se extiende de Senegal a Somalia, aparece en las noticias, suele deberse a una tragedia. Un gobierno elegido democráticamente es derrocado por un golpe de Estado, como sucedió en Malí en marzo. Occidentales secuestrados por militantes musulmanes mueren durante un rescate fallido, como sucedió en Nigeria en febrero. Rebeliones separatistas crean una crisis de refugiados. Las lluvias escasean y la sequía y el hambre invaden el Sahel año tras año, llenando los noticiarios occidentales con fotos de caras africanas escuálidas mientras las agencias de ayuda humanitaria suplican contribuciones…

Carta de China: El contencioso del mar del Sur
Entrevista con Romano Prodi, por Senén Florensa y Elisabetta Ciuccarelli
La reunificación de Alemania y sus consecuencias para Europa
La transición económica soviética y el futuro de la perestroika
Política energética de Obama después de un año
España y Europa ante la crisis
Nicaragua, incierto campo de batalla
Verano 2013 - Papel
Trump 2.0 y el orden liberal internacional
En búsqueda de un nuevo Estado de bienestar
Expansión global de la empresa española
Geopolítica del papa Francisco
Cuatro hambrunas en un mundo inhumano
Italia y los temores de Europa
Refugiados y sectarismo en Oriente Próximo
El enigma de la desintegración del comunismo
En defensa de la diplomacia
Donald Trump en siete libros
Lecturas desde la urgencia
El Museo del Prado: más allá de España 