Dos años después del primer brote de la ‘primavera árabe’ existe un sentimiento de decepción por la lenta velocidad de las transiciones, el papel de los islamistas o los derechos de la mujer. Hay que evitar conclusiones apresuradas: el proceso de cambio acaba de comenzar.
Cuando se desencadenaron las revoluciones árabes, primero en Túnez a finales de 2010 y después a principios de 2011 en Egipto, Bahréin, Libia, Yemen, Siria, se produjo una enorme sorpresa, casi incredulidad. Fue un choque frontal contra todas las visiones poscoloniales que del mundo árabe e islámico se habían forjado y asentado en los imaginarios dominantes occidentales. Las interpretaciones orientalistas habían instituido una excepcionalidad árabo-islámica ajena a las aspiraciones democráticas y el Estado de Derecho, asimilando el inmovilismo político de los regímenes a sus sociedades, considerándolas atrapadas en el tiempo por el islam, el gran mantra que lo determinaba todo y a todos.
Pero la “sorpresa”, real sobre el cuándo se podía producir esa movilización ciudadana que radicalmente quería poner fin a una era de desposesión y humillación, lo era menos con respecto a todos los factores, circunstancias y movimientos sociales que los precedieron y que anunciaban desde hacía tiempo su posible eclosión. Las políticas económicas asumidas desde los años ochenta (liberalización, privatización y desregulación) llevadas a la práctica por gobiernos autocráticos y clientelares les incapacitó para ejercer una gobernanza y un sistema económico productivo capaz de integrar de manera eficiente a sus ciudadanos. La situación socio-económica fue degradándose progresivamente, consecuencia de querer combinar la liberalización económica con estrategias que les garantizasen una total dominación política. El pacto social quedó roto y el Estado se convirtió en una oligarquía con una élite gobernante aislada y detestada…

São Paulo, campo de batalla electoral
¿Y si Musk fuese europeo?
La industria ante las tuberías cerradas
#ISPE: Dilemas pontificios
ISPE 998. 8 agosto 2016
El negocio ruinoso del Brexit
#ISPE 1130: Nueva revolución militar
Remesas en caída libre
#ISPE 776. 9 enero 2012
¿Llega el momento de bajar los tipos?
Golpe militar poco sorprendente
#ISPE 1151: Trump traiciona a los kurdos
Cuenta atrás para TikTok
#ISPE: Canadá en el punto de mira de Trump
Lecciones afganas para el Sahel
ISPE 980. 4 abril 2016
¿Cuánto resistirá el consumo a los tipos?
ISPE 1028. 27 marzo 2017
#ISPE 1095: ¿Un futuro vietnamita para Cuba?
China y la democracia liberal
UE-China: Cumbre de urgencia
#ISPE 956. 5 octubre 2015
China: ¿soporte vital de Rusia?
#ISPE 1097: La vida sigue igual 10 años después
Xi Jinping planta una pica en Irán
#ISPE: ¿Se puede comprar la natalidad?
#ISPE 895. 23 junio 2014
Taiwán ante un escenario desconocido
La banca consigue beneficios récord
¿Y si Milei lo consigue?
A la búsqueda del liderazgo regional
Un vínculo transatlántico realista 


